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Fr. Jesús García - Misionero Capuchino

Fr. Jesús García

Misionero Capuchino

 

Un enfoque eclesial a su situación actual

Pueblos indígenas en Venezuela

 

Un Congreso nacional misionero es una buena noticia. El camino recorrido desde el primer Conami (década de los ochenta) es interesante: un don y una tarea. Un don porque en el cristianismo todo es primero regalo de Dios; una tarea porque a la gracia debemos corresponder: amor con amor se paga y obras son amores, no buenas razones. Encontrarnos, dialogar, reflexionar, orar, planificar juntos es una buena noticia.

Indígenas de VenezuelaEl Carpintero Mesías está en medio de nosotros y nos da su Soplo para que nos renovemos. Nuestra morada terrenal puede irse derruyendo, pero si somos dóciles al Espíritu podemos hacernos criaturas nuevas. Los Santos Padres, de quienes Jorge Luis Borges reconocía su gran imaginación y creatividad, afirmaban que la Iglesia es casta y meretriz. Casta por Jesús, la Virgen María y los santos; meretriz por nuestros pecados (incluyendo los de los santos). Por eso necesitamos estar siempre en reforma, siempre respondiendo a la llamada que el Buen pastor nos hace a la conversión. El horizonte de vida que Jesús el Nazareno nos propone es, con palabras de S. Pablo, realizar la verdad en el amor (Ef 4, 15).

El Pentecostés del siglo XX

En medio de una sociedad cansada de mentiras, doblez, hipocresía, discursos huecos, indiferencia, egoísmo, injusticia, conflictividad, violencia... los discípulos del Hijo del Altísimo estamos llamados a ser testigos de la honestidad y la solidaridad.

El Concilio Vaticano II (1962-1965), considerado como el Pentecostés del siglo XX, nos ha trazado unas líneas de vida y acción que expresan eso que llamamos nueva evangelización: Biblia, liturgia de participación consciente, protagonismo de los laicos y pastoral social (salud, educación, trabajo digno, otros derechos humanos...).

El Vaticano II en América Latina

Los encuentros episcopales latinoamericanos (Medellín, 1968; Puebla, 1979; S. Domingo, 1992 y Aparecida, 2008) son profundos esfuerzos para hacer la recepción del Concilio. Podemos sintetizar las líneas pastorales de esos encuentros en las claves conciliares ya nombradas, contextualizadas en América Latina: Devolver la Palabra al pueblo de Dios, inculturar la liturgia (y la vida toda de la Iglesia), formar para el discipulado y la misión, opción por los empobrecidos; junto a la inculturación se va desarrollando el  tema de la necesaria interculturalidad y del diálogo interreligioso; la opción por los pobres ha sido la fuente del planteamiento de la liberación, que en Medellín fue definida como el proceso para pasar de condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas; todo eso ha sido enriquecido con el enfoque de género, la opción por los jóvenes y la ecología.

En S. Domingo y Aparecida se nos insiste en la realidad de la globalización, descrita así: relaciones planetarias, peso de las técnicas de informática y comunicación, predominio del interés económico y dinámica excluyente para las grandes mayorías, conteniendo a los pueblos indígenas (DA 34, 39, 62).

Un aporte cualitativo

Debemos tener en cuenta ese marco de referencia, al mismo tiempo que miramos la realidad de los pueblos indígenas en Venezuela, hoy. Mi aporte será cualitativo; es decir, no usaré datos estadísticos, que son difíciles de encontrar, y con frecuencia poco confiables, sino  enfoques. Al parecer la falta de datos estadísticos es una característica de la realidad venezolana. Hilando eso con lo escuchado hace años al Prof. Enrique Alí González (poca investigación en Venezuela), podemos suponer que lo primero es consecuencia de lo segundo: tenemos pocos datos estadísticos porque se investiga poco.

Situación actual

Hacer justicia a este tema es una tarea superior a la capacidad de este fraile. Lo que sigue es una tímida aproximación a la realidad, que como está dicho en Aparecida, es más grande y compleja que las simplificaciones que con frecuencia manejamos (DA 37). Con la puesta en común de nuestras realidades locales tendremos una aproximación más enriquecida a la situación de los pueblos indígenas en Venezuela.

El esquema que sigo nace de una encuesta hecha casa por casa en Kavanayén, en el año 2000. Se trataba de que las personas plantearan los temas más acuciantes en la vida comunitaria, para plantearlos al CPV. El orden del esquema es descendente, es decir, el primer tema fue el más frecuente. Los contenidos en cada punto son síntesis del escribano, hecha en la cotidiana convivencia con los pemones y en diálogo con líderes indígenas de distintas zonas y etnias, y también con aliados de los pueblos indígenas.

Territorio

Indígenas de VenezuelaEs bueno lo alcanzado en el orden jurídico (Constitución nacional y Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas), pero no se ha concretado en la entrega de títulos de propiedad colectiva a todos los pueblos indígenas. Aún más, lo que se ha entregado, según asambleas del año pasado (Luepa, Pto. Ayacucho, Tauca, Churuatas de Ciudad Bolívar) y asesores legales nacionales e internacionales, no corresponde ni en extensión ni en características, a lo expresado en los nombrados textos. Se anunció la entrega del título de los yekuanas del Caura y luego se frenó. Quien escribe escuchó a la Ministra de Pueblos indígenas decir que esa entrega no se había hecho porque los yekuanas no tenían claros los criterios de uso de dicho territorio.

En la misma asamblea (Luepa, julio, 2007) donde aconteció esto, el Secretario ejecutivo de la Comisión nacional de demarcación, Sergio Rodríguez, expresó que la demarcación estaba paralizada por lineamiento presidencial. Una cita de Job Mitchel, anciano de Maurak (su intervención fue en pemón): Chávez y ustedes son unos embusteros, porque hace nueve años que la Constitución los obliga a entregarnos los títulos de propiedad sobre nuestros territorios y ahora nos dicen que eso está paralizado; no se si debemos seguir dialogando con ustedes, porque uno pierde el tiempo hablando con mentirosos. Ante esa realidad creo que los líderes indígenas deben centrar esfuerzos en presionar al Gobierno para que cumpla con la Constitución y la LOPCI.

Inculturación-Interculturalidad

En una evaluación realizada por la DAI-ME en 1998 se reconocía que lo realizado en este campo era muy poco; creo que ese diagnóstico sigue siendo válido. Considero que, sin negar la responsabilidad del Estado, hay falta de voluntad en los líderes y en los educadores indígenas para producir el material necesario. Evidentemente eso implica recursos humanos y económicos. Pero si las comunidades empujan en la dirección correcta se pueden obtener los recursos. Existen algunas Guías pedagógicas, pero están por imple mentar. Hay algunas publicaciones, pero insuficientes. Se critica lo hecho por los misioneros, pero no se produce casi nada nuevo. En un encuentro habido al comienzo de la gestión de Jorge Pocaterra al frente de la Dirección de Educación Indígena-ME, se reconoció que la formación de los docentes para el REIB necesita una revisión a fondo, incluso en la UPEL, que tiene una larga trayectoria en esa brega. La AVEC ha realizado varios encuentros sobre interculturalidad y tiene un equipo de consultores a escala nacional. Tal vez lo producido en dichos encuentros y dialogado por los consultores pueda ser más divulgado, para profundizar esta inmensa tarea.

Siguiendo en el mismo tema, pero ahora en la evangelización explícita y en la liturgia, creo que podemos aplicarnos lo reconocido por la DAI-ME: se ha hecho poco. Nos hemos planteado el reto en los distintos Encuentros nacionales de indígenas y misioneros y en otros espacios. Hay apertura ante las iniciativas, pero éstas con frecuencia no son permanentes. Ocasionalmente hacemos celebraciones inculturadas, pero no son la constante. Se ha estado trabajando en la formación de laicos indígenas misioneros e incluso de diáconos (en Amazonas); hay algunos religiosas y sacerdotes indígenas; pienso que a ellos corresponde especial responsabilidad en esta área, en diálogo permanente con sus pueblos y con los Obispos.

En el número 93 del documento de Aparecida se expresan los valores de los pueblos indígenas: apertura a la trascendencia, amor a la tierra, carácter sagrado de la vida humana, valoración de la familia, solidaridad… Educando y evangelizando en medio de pueblos indígenas, todos tenemos la obligación de partir de esos valores, que son semillas del Verbo (92). Educar en valores es exigente, porque no se trata sólo de hablar de los valores, sino de vivirlos y transmitirlos por el testimonio humilde. Los obispos alientan la participación de los indígenas en la vida eclesial (94).

Jóvenes

Indígenas de VenezuelaEs urgente fortalecer la pastoral juvenil, para enfrentar problemas tales como el embarazo precoz, las madres solteras, el concubinato y el alcoholismo. Esta primera frase es copia textual de dicha encuesta hogareña. Evidentemente la pastoral juvenil no es sólo para eso. Es notable el crecimiento en el servicio educativo, a pesar de lo expresado antes sobre interculturalidad. La actual demanda incluye la exigencia de educación superior. En la mayoría de los pueblos los profesionales más abundantes son educadores. Es necesario favorecer la diversificación en la formación superior. Las ofertas más cercanas a las comunidades son novedades gubernamentales que es bueno reconocer; pero con frecuencia no tienen pertinencia cultural ni buena calidad académica. En este terreno es necesario destacar la labor de la Universidad Indígena de Venezuela (Tauca, Edo. Bolívar), un proyecto hecho en diálogo con líderes tradicionales, ancianos y jóvenes indígenas, nacido por iniciativa del Hno. J. M. Korta.

Actualmente son más de sesenta estudiantes de siete  etnias. Sería largo describir esa experiencia en detalle. El Gobierno no ha querido dar, hasta ahora, estatus oficial a esa experiencia educativa, única en Venezuela.

Opción por los empobrecidos

Una democracia estable pasa por la satisfacción de las necesidades básicas de las mayorías; en los documentos eclesiales nombrados y en los del Concilio plenario de la Iglesia en Venezuela, apenas divulgados y conocidos, se señala que esta opción es parte de nuestra identidad de cristianos, es decir, o la realizamos o no somos cristianos. También se nos indica que para que las grandes mayorías salgan de la pobreza es necesario hacer cambios estructurales. La Constitución nacional, discutible como todo producto humano, presenta retos en esa dirección. Para los pueblos indígenas eso implica lo dicho en el primer punto (territorio) y etnodesarrollo.

Es preocupante que abundantes recursos se estén yendo por el desaguadero. Allí la responsabilidad no es sólo del Gobierno. Se trata de presentar proyectos para los cuales se tenga capacidad y oportunidades de capacitación; se trata de usar honestamente esos recursos (la corrupción, desgraciadamente, no es exclusiva de los gobernantes). Hay experiencias positivas y significativas. En la Gran Sabana son famosas la Cooperativa Emasensén, cuyo líder participó en el anterior ENIMIS, y la Unidad Técnica de Proyectos, encargados de organizar el III Congreso internacional pemón, recién celebrado, en Kumarakapai (S. Francisco de Yuruaní). En este Congreso los temas fundamentales fueron: territorio, cultura, financiamiento de proyectos productivos, seguridad y defensa, proyecto de vida pemón.

Siempre en el apartado de la OPE

Los indígenas son relativamente pocos en el contexto nacional (2.7%), con muchos problemas sociales, pero además, sus organizaciones están divididas, especialmente a nivel nacional (Dos Conive: Pocaterra y Maldonado). Es obvio que es necesario superar esas fragmentaciones, reflexionando sobre la coyuntura organizativa desde la base, para renovar esas alianzas, importantes para responder a tantos retos. Sólo un sujeto colectivo puede dar respuestas a tan grandes retos. 

Desde el punto de vista social hay un aspecto apenas mencionado, curiosamente, en la encuesta señalada: salud. Al igual que en educación, el haber ganado espacio en la estructura del Estado, en este caso en el Ministerio correspondiente, ha significado una mejora en la prestación de servicios, tanto en dotación de ambulatorios, como en otros aspectos (presencia de médico, formación de enfermeras y auxiliares, telemedicina, aero-ambulancias…). Todavía son escasos la distribución de medicamentos y lo alcanzado en los renglones señalados. Creo que pasa en interculturalidad o enfoque étnico lo mismo que en educación: hay alguna iniciativa pero no es lo predominante. La Dra. Dalia Rivero, predecesora de la Dra. Noly Fernández, decía que el mayor obstáculo para realizar ese enfoque son los médicos, especialmente los burocratizados, por la resistencia al cambio de modelo. Noly, wayú, es la actual jefa de la Dirección Nacional de Salud para Pueblos indígenas.

Otros comentarios

Indígenas de Venezuela

Dentro de los límites de la brevedad de este escrito, debe destacarse la insistencia de las respuestas (en la nombrada encuesta) en la valoración positiva de la labor misionera y, por lo mismo, en la alabanza a Dios por el regalo del Evangelio, la Eucaristía y el Areruya (danza religiosa cristiana y pemón, surgida a finales del siglo XIX). Una propuesta bien interesante, hecha en aquella ocasión y todavía vigente: que los obispos de los vicariatos inviten a sus hermanos en el episcopado para que visiten las zonas indígenas, para que conociéndolas puedan dar testimonio de lo visto y oído.

Es interesante el señalamiento de los obispos, en Aparecida (531), que habla de la pretensión de arrancar la catolicidad a las comunidades indígenas. La fe católica es un don de Dios que debemos cultivar y defender. Los hermanos protestantes lanzan campañas contra la Iglesia católica. Es necesario fortalecer la identidad católica de las comunidades, para que se defiendan de dichas campañas. Es conveniente dar difusión a instrumentos sencillos que permitan conocer a los protestantes y otros movimientos y responderles con serenidad, como dice S. Pablo, realizando la verdad en el amor. La actitud ecuménica no debe significar confusión o debilidad en nuestra identidad católica.

La historia de los pueblos indígenas

Una aproximación más completa a la realidad actual debería incluir un enfoque histórico, incluyendo la historia de los Vicariatos Apostólicos y de la labor de algunas diócesis en medio de pueblos indígenas (Maracaibo, Apure, Ciudad Bolívar, Pto. Ordaz, Maturín, Barcelona...). Tarea por realizar, comenzando por la historia de las comunidades. Manuel Larreal, en diálogo con Dorelis Echeto, ex directora de educación indígena a escala nacional (de fugaz ejercicio), le dijo, hace años: debes reconocer que los misioneros (hablaba sobre todo de anas, lauritas, capuchinos y salesianos, en la Guajira de su niñez y juventud) han sido nuestros aliados más constantes y coherentes.

El papel de los laicos

Cuesta articular el ejercicio del servicio público con la fe; es decir, que un enfermero y un líder comunitario practique su servicio desde su condición de cristianos; este es un viejo tema, el divorcio vida-fe; se da un poco más la relación, al menos conceptualmente, en los maestros que participan en catequesis y ERE. Es bueno recordar que, aunque nos alegren los servicios catequéticos y litúrgicos de los laicos, su campo específico para la evangelización es su vida laical (familia, trabajo, cultura, política...).

Los líderes comunitarios, incluso los laicos más comprometidos, pueden ser cooptados por el aparato del Estado al realizar la brega política; cuando esto acontece, si el líder no cuida sus raíces, hay varias consecuencias: el cooptado ya no escucha a su gente; el líder ya no gestiona para su pueblo, sino que le baja línea ideológica; el tragado se vuelve infructuoso; el acomodado disfruta de su estatus y sólo se preocupa por defender su cargo. En este contexto, los líderes deben hacer una evaluación del funcionamiento del Ministerio de los Pueblos indígenas. Por sus frutos los conocerán, dijo el Maestro.

Las organizaciones indígenas

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Las más englobantes y fuertes se encuentran, según mi parecer, al Sur del Orinoco (ORPIA y FIEB). Este Sur coincide con el ámbito del Plan estratégico nacional de defensa, desarrollo y consolidación del sur (antes CODESUR y PRODESSUR). Es necesario seguir y discernir los planteamientos de este ente gubernamental con cabeza militar. Por ejemplo: ¿qué actitud tomarán los pemones ante el mega-gasoducto anunciado y el tren, que ya aparece en el presupuesto de CVG? Por cierto, dos de las bases de control del satélite Simón Bolívar quedan en territorios indígenas: Luepa (Gran Sabana) y La Esmeralda (Amazonas).

'Primero lo primero'

Los pemones, en diálogo con entes gubernamentales, en Luepa, fijaron posición ante el satélite: no nos oponemos, pero exigimos que antes de lanzarse el satélite tengamos el reconocimiento de nuestro territorio, como lo dicen la Constitución y la LOPCI. En asamblea nombrada (julio del pasado año) los líderes pemones trabajaron junto con representantes de dichos entes, en mesas de ruta, con compromisos en infraestructura (especialmente vías), salud, educación (incluyendo nivel superior), electricidad...

Los tres defectos del sistema

El proceso político venezolano ha de ser cernido. Rigoberto Lanz, uno de los teóricos del chavismo, reconoce que se ha hecho poco y mal; el subraya tres defectos: ideología, estatismo e ineficiencia. Ideología significa aquí un conjunto de ideas que ocultan la realidad. Estatismo: la omnipresencia de los tentáculos del pulpo estatal y sus consecuencias, por ejemplo, pasividad comunitaria y persecución de la disidencia. La ineficiencia tiene muchas expresiones: inseguridad creciente, desabastecimiento (aunque negado por la Asamblea nacional), servicios mediocres, corrupción galopante...

En el discurso oficial se nos habla de hacer una sociedad más justa, lo cual es encomiable; pero ese buen propósito no puede realizarse sin respetar la libertad, clave de la dignidad de la persona y de la democracia. Libertad de pensamiento y de expresión. El que piensa distinto no tiene por qué ser descalificado. El que denuncia lo que está mal no tiene por qué ser execrado.

Es importante tener presente la tendencia de los indígenas, al igual que otros ciudadanos, a desplazarse de los territorios originarios a las ciudades. Es evidente que la población indígena citadina tiene una realidad diferente, con retos específicos. Así, la pastoral debe ajustarse a esa realidad. En Boa Vista, Brasil, verbigracia, tienen PIC (pastoral indígena citadina).

Toda la frontera con Colombia, lo sabemos, está marcada por el narcotráfico y la violencia guerrillera y paramilitar. Los agentes de estos terribles males han llegado a controlar grandes áreas en territorios indígenas. Un ingrediente explosivo en la realidad de muchas comunidades y de diferentes pueblos.

Los obispos proponen, en Aparecida, a todos los cristianos acompañar a los pueblos indígenas en el fortalecimiento  de sus identidades y organizaciones propias, la defensa del territorio, una educación intercultural bilingüe y la defensa de otros derechos (530).

"Post Data"

Una descripción más amplia de la realidad de los Pueblos indígenas puede ser encontrada en el texto Aportes y desafíos del Compromiso social de la Iglesia en la Venezuela de hoy (Jornadas de reflexión social 2005), que recoge los ensayos de consultores (Estudios especiales), los resultados de las mesas de trabajo y el fruto de la discusión global de dichas jornadas, organizadas por doce instituciones, incluyendo a la CEV, la CONVER, la UCAB y la fundación Konrad Adenauer. El autor del Estudio sobre pueblos indígenas es Fr. Adrián Setién, capuchino.

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